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Viaje a Illescas

Este viernes pasado Madhatter y yo decidimos ir a visitar a la Reina del Hielo a su tierra. La tarde fue tranquila y calurosa. El verano está dando sus primeras muestras de presencia y avisándonos de lo que va a venir.

La Reina nos hizo la visita turística y gastronómica de la zona. La verdad es que el Illescas es encantador (me encantan las poblaciones pequeñas y tranquilas). La tarde transcurrió tranquila, con algunos momentos tensos: los niños con globos siempre son un peligro latente, en especial si corren como locos sin mirar qué tienen delante.

No enteramos de que no está permitido hacer más de 3 alturas en los edificios porque sino el señor cura no puede presumir de iglesia (no lo dijo ella así, pero yo sí lo digo :-P ), que en un antiguo hospital hubo un milagro y ahora es una iglesia (hay dos iglesias muy juntas).

Como todo no puede ser perfecto y algo tenía que fallar: a la hora de la vuelta fuimos a la parda del autobus. A la hora que era, sobre las 23:30, tenía que haber pasado el penúltimo autobus (que no lo vimos) y sobre las 00:00 tenía que pasar el último, que sí  que pasó… ¡Vaya que si pasó! Con un bonito cartel de fuera de servicio y dejando en tierra a las 10 personas que nos encontrábamos esperándolo. Debo agradecer a la compañía de autobuses que lleva la línea de Madrid-Toledo por tan buen servicio. Por suerte la hermana de la Reina vino a nuestro rescate y nos llevó junto Parque Sur (te queremos mucho tanto Madhatter como yo por ello).

Quiero agradecer a la Reina del Hielo que nos aguantase y nos enseñase su ciudad, nos encantó la visita :-)

Y hasta aquí puedo leer. Vale.

P.D.: ¿Os habéis dado cuanta que Parque Sur en inglés es South Park? ;-)

Una vuelta por Valladolid

Ya sé que hace casi una semana que estuve en Valladolid, pero es que ando tan pillado te tiempo para hacer todo lo que toca que al final es el blog el que más se resiente :-(

Este fin de semana he estado de visita. Ya hacía tiempo que no pasaba por Valladolid a ver a Athal, a Argencenco y a Pepo, y como que ya era hora. Además, Athal se casa el año que viene y había que ir a recordarle que eso de ser satánico y casarse por la iglesia católica apostólica romana está muy, pero que muy mal. A ver que se ha creído. Si no hay cabras y dagas rituales, no mola.

Debo decir que toda la visita ha sido algo caótica. Tampoco tuve tiempo para planificarla bien, así que es lo que tocó.

Lo único que tengo que decir es que me lo he pasado la mar de bien :-) He visto la casa de Athal, me ha pasado el Far Cray 2 para que lo pruebe (ya veremos si soy capaz de sacar tiempo y espacio para tan gran aventura).

A ver cuando les vuelvo a ver (el año que viene en julio seguro ^_^).

Fin de semana en el Salón del cómic de Barcelona, día 3

El último día de estancia en Barcelona nos levantamos temprano. Había que asearse, preparar las bolsas, desayunar y entregar las llaves, que nos “echaban” del alberge a las 11 horas. La verdad es que no había ninguna gana de levantarse, que aunque nos acostásemos pronto el día anterior estábamos cansados.

Una  vez en la cafetería del albergue pudimos probar lo que aprendimos el día anterior. Puede que para otra vez nos vaya bien, pero de momento, no tendremos que volver a utilizar este conocimiento (una putada, nos costó 3 puntos de experiencia adquirirlo :P).

Dejamos las maletas en el albergue, por suerte tienen un servicio de custodia, lo que nos vino muy bien, y nos fuimos a dar una vuelta, que habíamos quedado con unos amigos de riva y mori (creo que son gente que antes entraba en el irc de fanhunter). Estuvimos tomando unas cocacolas con ellos, contando batallitas y lo que cada uno sabía de los demás: que si estoy mayor, que si el reuma, que si ha este hace tiempo que no le veo, etc. Tras una amena charla se tuvieron que ir; ya se empezaba a hacer tarde.

Nosotros procedimos a darnos un paseo hasta que virc y peti diesen señales de vida, lo que nos hizo envidiarlas mucho, porque ellas sí podían levantarse más tarde (¡malditas! :P). Estuvimos dando el paseo por la misma avenida que utilizamos para ir a la fira y al cabo de un rato nos llamaron y quedamos en recogerlas en metro de Paral·lel. Una vez ahí, unos vientos de desorientación produjeron unas de las situaciones más raras que estos ojos habían visto: peti y virc no hacían más que dar vueltas, que si iban al semáforo, que si volvían y se metían al metro para pasar por debajo, volvían a salir y se iban al semáforo y así continuamente. Hasta que se decidieron por fin.

Juntos de nuevo, procedimos a buscar un sitio para comer, taréa complicada pues aún teniendo gran cantidad de lugares donde elegir, bob nos recordaba que seguía por ahí, así que tardamos mucho en elegir. Fuimos de local en loca, tratando de encontrar un precio asequible y unas cantidades razonables… Hasta que nos cansamos y nos metimos en el primero que encontramos que ya era hora.

Comimos bien, la verdad es que comparado con el lugar del día anterior fue muy bien. Pasamos el rato hablando y riéndonos del cartel del cuarto de baño, un texto indescifrable que creo iba dirijido a la persona encargada de la limpieza, pero es mucho suponer.

La chachara tocaba a su fin, pues teníamos que partir hacia el Prat :( . Partimos hacia el metro y de ahí al cercanías. La verdad es que fue un viaje son incidentes, preguntas por ahí, preguntas por aquí y al final llegas a la vía que toca.

Una vez en el aeropuerto preocedimos a pasar el control, comprar unas revistas y esperar a pasar al avión. Grande fue nuestra sorpresa al ver que junto a nosotros se sentó el hermano de mori. Y más nos sorprendió los comics que nos dejó para leer; ahora ya sabemos que autor no volveremos a leer jamás; es lo que pasa cuando ves que se comercializan cómics que tienen peor argumento que las peores películas pornográficas…

Así termina la historia de nuestro periplo por tierras catalanas. La próxima será contar como virc consiguió sus firmas de Terry Moore.

Fin de semana en el Salón del cómic de Barcelona

Bastante gente me ha dicho que escriba que tal lo pasamos y qué hicimos en el salón del cómic de Barcelona. Y teniendo en cuenta que ya ha pasado una semana desde que volví me parece adecuado contestar. También he de decir que espero subir esta semana las fotos al servidor, que hasta ayer no las he tenido todas en mis manos (es lo que tiene llevar varias cámaras de fotos), aunque todavía no sé como hacer galerías de imágenes en MacOS X; siempre puedo aprender a hacerlas en bash.

El jueves tarde fue a casa de riva a preparar todo lo que teníamos que llevar y a ultimar nuestro planes de conquista; Barcelona es una gran urbe y había que estudiar meticulosamente todos los movimientos a dar. Llevé la ropa que pensaba emplear en el viaje y preparamos una maleta grande. La razón de llevar una maleta grande es que así nos sobraría espacio y podíamos llevar una bolsa de deportes dentro, algo muy útil si comprabamos muchas cosas para poder traerlas a Madrid sin problemas de almacenaje. Además, sólo facturabamos una maleta a la ida porque vueling nos cobraba este servicio, así que cuanto menos facturásemos mejor.

El viernes por la mañana partimos en busca de moriarty. Éste nos esperaba en la estación de Mar de Cristal. Tras el feliz encuentro nos dirigimos a la T2 de Barajas… ¡Craso error! Las salidas de vueling son en la T4. Así que nos tocó correr al autobús para poder cambiar de terminal. Por suerte ibamos con tiempo de sobra. Mucho tiempo de sobra así que no hubo problemas y nos tocó esperar mucho de todas formas. Tras esto, cogimos los billetes, facturamos la maleta y fuimos en búsqueda del control policial perdido. En nuestro camino nos encontramos con Matrix (¿verdad, mori?). Tras pasar el control no sin incidente por parte de mori, conseguimos llegar al otro lado y ya sólo tocaba esperar al avión. Dos horas y algo después estamos en Barcelona, tomamos el cercanías hacian Sants y de ahí el metro hasta Paral·lel.

Tras perdernos un poco buscando el albergue conseguimos encontrar el camino correcto y conseguimos registrarnos y ver nuestras habitaciones. La habitación era pequeña con unas taquillas en proporción donde apenas éramos capaces de meter la maleta. Además, la puerta estaba mal y no cerraba, por lo que cualquiera podía entrar. La verdad es que no nos preocupó nada, porque los tenemos cuadrados y si alguien entrase y se llevase algo, matábamos a todos y los colgábamos en la calle para que los demás aprendan la lección, que así no las gastamos los de Madrid, ¿eh? (¿qué pasa?) :P Tras esto partímos rumbo a plaza de España no sin antes hacer una parada de avituallamiento, que ya hacía hambre. Eso de comer a las 4 de la tarde no puede ser bueno, debería estar prohibido. El caso que comimos de menú en un Pizza Hutt (es la primera vez que estoy en uno que tiene menú).

Continuamos nuestro camino y finalmente encontramos las dos torres. No, no son Barad-dûr y Orthanc. Como veréis en las fotos cuando las publique, en la entrada de la fira de Barcelona hay dos torres gigantescas, la verdad es que una entrada realmente impresionante y precioso.

Felices y contentos como Gargamel con un cargamento de pitufos fuimos a comprar la entreda… Vale, en realdad fui yo a comprar la entrada, que fui el único que no entraba gratis >.< Y de ahí a ver un poco el sitio, que iba a ser el único día que iba a estar tranquilo y podríamos dedicarnos a hacer fotografías sin demasiados problemas. De paso nos encontramos con Ciruelo y los pivones que le acompañaban, lo que explica que no se quisiera mover del sitio nunca (me pregunto si dormiría en el stand…), y le pedimos de paso un par de firmitas, para que no perdiese práctica.

Seguimos nuestro periplo por los grandes recintos de la fira viendo frikis por doquier hasta que nos encontramos con la sala en la que estaban escondiendo a Terry Moore, aunque se descuidaron y dejaron un resquicio por el que se le podía fotografiar. Y continuamos nuestro viaje, paramos a comprar en algunos sitios, hicimos fotos y nos fuimos de ahí, que el día tocaba a su fin y aún teníamos cosas que ver.

Y no era poco lo que teníamos que ver, pues quedamos con Virc y Petita en la Rambla, donde también debía llegar Jorge y señora para completar la compañía. Algún día volveré para recorrer la Rambla en condiciones. No dirigieron por entre callejas en busca de un lugar donde tomar algo. Finalmente terminamos en La Oveja Negra, garito de mala muerte no apto para estómagos débiles.

Como ya se hacía de noche tocó pensar en la cena, y como una amiga de nuestros guía creo que se iba al día siguiente y trabajaba en un restaurante japonés, se decidió ir a dicho restaurante; pobre, anda que despedirte de alguien dandole más trabajo :P

Lo mejor de este restaurante son los tallarines que se mueven, no me pude resistir y filmé un pequeño vídeo en el que se puede comprobar como hacían por vivir.

Al final no nos fuimos de fiesta, el calimocho de la Oveja sentó mal a mis compañeros de habitación y hubo que volverse para evitar males mayores. No me voy a quejar, yo soy de acostarme pronto, así que les acompañé, no fuera que se perdiesen, que nos conocemos y poco tienen que envidiar al gran sentido de la orientación de Ryoga Hibiki.

Tras cerrar los ojos el día terminó; algún día habrá que investigar como puede ser ésto, pero no es normal que el día termine cuando uno cierra los ojos, porque haces que los que estaban de fiesta dejen de disfrutar de la misma, así que luego no están de buenas a la mañana siguiente…