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Amigo invisible

El otro día, en una conversación con riva surgió el siguiente texto referente al amigo invisible. Está muy teñido del estilo de La guía del autoestopista galáctico, novela que acabo de comenzar a leer. Espero que os guste:

El amigo invisible es, primero de todo, un señor con bigote y bombín de estatura media y rechoncho, con una cara de esas simpáticas con mejillas sonrijadas. Lo segundo de todo, como buen amigo invisible, es que es invisible y no se le puede ver por lo que poca gente ha visto como es realmente. Pero este último hecho no ha impedido al amigo invisible granjearse la amistad de cientos o miles de personas habiéndose hecho más popular que la 5ª Sinfonía de Beethoven o que la propia familia Kenedi.

Fin de semana en el Salón del cómic de Barcelona, día 3

El último día de estancia en Barcelona nos levantamos temprano. Había que asearse, preparar las bolsas, desayunar y entregar las llaves, que nos “echaban” del alberge a las 11 horas. La verdad es que no había ninguna gana de levantarse, que aunque nos acostásemos pronto el día anterior estábamos cansados.

Una  vez en la cafetería del albergue pudimos probar lo que aprendimos el día anterior. Puede que para otra vez nos vaya bien, pero de momento, no tendremos que volver a utilizar este conocimiento (una putada, nos costó 3 puntos de experiencia adquirirlo :P).

Dejamos las maletas en el albergue, por suerte tienen un servicio de custodia, lo que nos vino muy bien, y nos fuimos a dar una vuelta, que habíamos quedado con unos amigos de riva y mori (creo que son gente que antes entraba en el irc de fanhunter). Estuvimos tomando unas cocacolas con ellos, contando batallitas y lo que cada uno sabía de los demás: que si estoy mayor, que si el reuma, que si ha este hace tiempo que no le veo, etc. Tras una amena charla se tuvieron que ir; ya se empezaba a hacer tarde.

Nosotros procedimos a darnos un paseo hasta que virc y peti diesen señales de vida, lo que nos hizo envidiarlas mucho, porque ellas sí podían levantarse más tarde (¡malditas! :P). Estuvimos dando el paseo por la misma avenida que utilizamos para ir a la fira y al cabo de un rato nos llamaron y quedamos en recogerlas en metro de Paral·lel. Una vez ahí, unos vientos de desorientación produjeron unas de las situaciones más raras que estos ojos habían visto: peti y virc no hacían más que dar vueltas, que si iban al semáforo, que si volvían y se metían al metro para pasar por debajo, volvían a salir y se iban al semáforo y así continuamente. Hasta que se decidieron por fin.

Juntos de nuevo, procedimos a buscar un sitio para comer, taréa complicada pues aún teniendo gran cantidad de lugares donde elegir, bob nos recordaba que seguía por ahí, así que tardamos mucho en elegir. Fuimos de local en loca, tratando de encontrar un precio asequible y unas cantidades razonables… Hasta que nos cansamos y nos metimos en el primero que encontramos que ya era hora.

Comimos bien, la verdad es que comparado con el lugar del día anterior fue muy bien. Pasamos el rato hablando y riéndonos del cartel del cuarto de baño, un texto indescifrable que creo iba dirijido a la persona encargada de la limpieza, pero es mucho suponer.

La chachara tocaba a su fin, pues teníamos que partir hacia el Prat :( . Partimos hacia el metro y de ahí al cercanías. La verdad es que fue un viaje son incidentes, preguntas por ahí, preguntas por aquí y al final llegas a la vía que toca.

Una vez en el aeropuerto preocedimos a pasar el control, comprar unas revistas y esperar a pasar al avión. Grande fue nuestra sorpresa al ver que junto a nosotros se sentó el hermano de mori. Y más nos sorprendió los comics que nos dejó para leer; ahora ya sabemos que autor no volveremos a leer jamás; es lo que pasa cuando ves que se comercializan cómics que tienen peor argumento que las peores películas pornográficas…

Así termina la historia de nuestro periplo por tierras catalanas. La próxima será contar como virc consiguió sus firmas de Terry Moore.

Fin de semana en el Salón del cómic de Barcelona, día 2

Continuando con la historia de Barcelona, amanecimos con los peores pronósticos. Según riva, el suelo no paró de temblar en toda la noche y sumado a esto el gran monstruo bob la estuvo persiguiendo. Para moriarty fue igualmente mala la noche, por lo que se ve los venenos consumidos el día anterior le afectaron más de lo esperado no permitiéndole conseguir una postura cómoda en el lecho que se encontraba. Esto hizo que no se levantaran con buena cara, cansados y no muy desilusionados pues el pronóstico del tiempo antes de partir de Madrid era lluvia a raudales.

Tras el aseo matutino, bajamos a descubrir el comedor del albergue. Había barra libre de desayuno, compuesto principalmente por cereales, colacao, exóticos zumos y tostadas. La verdad es que no sabíamos como funcionaba este nuevo tipo de autoservicio, así que tuvimos que tantearlo un poco. Por lo que pudimos comprender, la cocina estaba abierta a todo el mundo, eso sí, lo que manchas lo limpias. También teníamos que prepararnos nosotros nuestro desayuno. Era como estar en casa, pero sin madre (bueno, el desayuno ya no me lo prepara ella).

Con la lección aprendida para el próximo día, partimos rumbo al saló comprobando que el tiempo era soleado y que tenía poco aspecto de que fuera a llover. Esto nos animó a continuar. Además, habíamos quedado con la reina del hielo para comer en un restaurante italiano, aunque aún no habíamos tenido noticias de ella. Por el camino estuvimos haciendo planes y decidimos que debíamos empezar a hacer cola a las 15:30 para que nos firmasen. Y es que el objetivo principal del viaje era conseguir la firma de Terry Moore, ídolo de la infancia de riva (por decir algo).

Esperábamos las llamadas de virc, de jorge y de meri para hacer los planes de campaña para ese día; igualmente esperábamos a una amiga de riva, Marina. Con esta idea entramos en el saló, no sin antes sorprendernos de la cola que había para la compra de entradas. Por suerte la entrada fue tranquila y no supuso ningún problema.

En el interior ya pudimos ver que la afluencia de personas ávidas de cómics había crecido significativamente y suponíamos que iría a más a lo largo del día. Aprovechamos para hacer más fotografías y buscar algunos regalos, que había cumpleaños con los que cumplir.

Tras un par de vueltas por el saló llega la primera llamada, que resultó ser Marina. Quedamos con ella y nos sentamos a esperar. A lo largo de la mañana vamos perdiendo la esperanza de ir con los demás a comer, ya empezaba a hacerse tarde y si queríamos llegar a la sesión de firmas debíamos empezar a pensar en partir a comer. Así que cuando llegó nuestra nueva invitada nos propusimos ir a comer, no había tiempo para esperar más.

Rumbo puesto hacia la comida, seguimos un rastro que curiosamente nos llevo a la misma avenida que recorremos para ir del albergue al la fira. Y no tiene nada que ver conque hubiese más restaurantes y bares por centímetro cuadrado que personas. Durante la travesía empezó a llamar la gente, todos acababan de levantarse, por lo que ya nos pusimos a comer sin demora.

Terminamos comiendo en una especie de abrevadero, donde la carne muy hecha y de poca calidad, con un sabor que mejor ocultar con todas las salsas posibles hizo que no disfrutaramos apenas de la comida y nos permitió concentrarnos más en hablar en contrar anécdotas.

Tras llenar nuestro buches volvimos para hacer cola para las firmas mientras riva y Marina echaban un último vistazo al saló (hay que cuidar a las invitadas). Cuando llegamos a la zona de firmas, nos encontramos a Milo Manara, famoso en el mundo entero por sus historias para levantar los ánimos con alegres señoritas. Esto no sería un hecho relevante si no fuera que hacía cerca de tres hora que terminó su turno de firma, lo que suponía que debió pasar casi cuatro horas firmando como un campeón; algunos pensamos que se debe a que tiene la mano bien entrenada…

Nos tocó aún esperar una hora antes de que llegase Terry Moore y poder ver relucir en la cara de riva una sonrisa de oreja a oreja. Mientras esperábamos llegó virc y al poco apareció también pic, pero por desgracia no pudieron unirse a nuestro regocijo puesto que cerraron la cola para las firmas bastante pronto y no les dió tiempo a llegar :(

Permitimos pasar en primer lugar a riva, ésta se dedico a hablar con Terry y de recordarle que le mandó algunos correos y que ya no le quería como antes, que ahora era todo distinto y esas cosas que tiene el amor. Tras el gran desenlace, me firmó a mi, aunque en realidad le estaba firmando a otra persona, yo sólo le hacía el favor. Y finalmente pasó mori, alias deivid, que le pidió a Terry que le dibujara un David (uno de los personajes de la serie Strangers in Paradise).

Felices y contentos partimos a dar el último repaso a los stands, no fuera que nos dejáramos algo sin habernos dado cuenta. Y nos despedimos del saló; “hasta la próxima” le dijimos y salimos a esperar a que saliese virc y petita.

Todos reunidos tras la espera hicimos llamadas a la reina del hielo para quedar para cenar. De nuevo rumbo a la rambla donde nos esperaba meri y cia. Emprendimos en este momento la ardua tarea de encontrar un lugar donde cenar. Y es que a cada sitio que íbamos o estaba cerrado o el monstruo bob asomaba por las inmediaciones (algún día escribiré sobre este carismático monstruo). Finalmente hallamos reposo en un italiano. A la mesa asistimos meri, virc, helena (creo que se llamaba así), riva, mori, raul, sergio (vuelve a pasarme lo mismo que con helena) y yo. Estuvimos contando historias y chistes. La cena resultó tranquila y divertida, repostamos las energías gastadas durante el día y nos reímos mucho.

Por desgracia las obligaciones nos hicieron volver, ya que aunque no teníamos necesidad de madrugar, debíamos desalojar la habitación del albergue por la mañana :( Así que tocó tocar retirada y de vuelta al albergue para poder dormir. Nos metimos en nuestros lechos cerca de las 12 de la noche.

Fin de semana en el Salón del cómic de Barcelona

Bastante gente me ha dicho que escriba que tal lo pasamos y qué hicimos en el salón del cómic de Barcelona. Y teniendo en cuenta que ya ha pasado una semana desde que volví me parece adecuado contestar. También he de decir que espero subir esta semana las fotos al servidor, que hasta ayer no las he tenido todas en mis manos (es lo que tiene llevar varias cámaras de fotos), aunque todavía no sé como hacer galerías de imágenes en MacOS X; siempre puedo aprender a hacerlas en bash.

El jueves tarde fue a casa de riva a preparar todo lo que teníamos que llevar y a ultimar nuestro planes de conquista; Barcelona es una gran urbe y había que estudiar meticulosamente todos los movimientos a dar. Llevé la ropa que pensaba emplear en el viaje y preparamos una maleta grande. La razón de llevar una maleta grande es que así nos sobraría espacio y podíamos llevar una bolsa de deportes dentro, algo muy útil si comprabamos muchas cosas para poder traerlas a Madrid sin problemas de almacenaje. Además, sólo facturabamos una maleta a la ida porque vueling nos cobraba este servicio, así que cuanto menos facturásemos mejor.

El viernes por la mañana partimos en busca de moriarty. Éste nos esperaba en la estación de Mar de Cristal. Tras el feliz encuentro nos dirigimos a la T2 de Barajas… ¡Craso error! Las salidas de vueling son en la T4. Así que nos tocó correr al autobús para poder cambiar de terminal. Por suerte ibamos con tiempo de sobra. Mucho tiempo de sobra así que no hubo problemas y nos tocó esperar mucho de todas formas. Tras esto, cogimos los billetes, facturamos la maleta y fuimos en búsqueda del control policial perdido. En nuestro camino nos encontramos con Matrix (¿verdad, mori?). Tras pasar el control no sin incidente por parte de mori, conseguimos llegar al otro lado y ya sólo tocaba esperar al avión. Dos horas y algo después estamos en Barcelona, tomamos el cercanías hacian Sants y de ahí el metro hasta Paral·lel.

Tras perdernos un poco buscando el albergue conseguimos encontrar el camino correcto y conseguimos registrarnos y ver nuestras habitaciones. La habitación era pequeña con unas taquillas en proporción donde apenas éramos capaces de meter la maleta. Además, la puerta estaba mal y no cerraba, por lo que cualquiera podía entrar. La verdad es que no nos preocupó nada, porque los tenemos cuadrados y si alguien entrase y se llevase algo, matábamos a todos y los colgábamos en la calle para que los demás aprendan la lección, que así no las gastamos los de Madrid, ¿eh? (¿qué pasa?) :P Tras esto partímos rumbo a plaza de España no sin antes hacer una parada de avituallamiento, que ya hacía hambre. Eso de comer a las 4 de la tarde no puede ser bueno, debería estar prohibido. El caso que comimos de menú en un Pizza Hutt (es la primera vez que estoy en uno que tiene menú).

Continuamos nuestro camino y finalmente encontramos las dos torres. No, no son Barad-dûr y Orthanc. Como veréis en las fotos cuando las publique, en la entrada de la fira de Barcelona hay dos torres gigantescas, la verdad es que una entrada realmente impresionante y precioso.

Felices y contentos como Gargamel con un cargamento de pitufos fuimos a comprar la entreda… Vale, en realdad fui yo a comprar la entrada, que fui el único que no entraba gratis >.< Y de ahí a ver un poco el sitio, que iba a ser el único día que iba a estar tranquilo y podríamos dedicarnos a hacer fotografías sin demasiados problemas. De paso nos encontramos con Ciruelo y los pivones que le acompañaban, lo que explica que no se quisiera mover del sitio nunca (me pregunto si dormiría en el stand…), y le pedimos de paso un par de firmitas, para que no perdiese práctica.

Seguimos nuestro periplo por los grandes recintos de la fira viendo frikis por doquier hasta que nos encontramos con la sala en la que estaban escondiendo a Terry Moore, aunque se descuidaron y dejaron un resquicio por el que se le podía fotografiar. Y continuamos nuestro viaje, paramos a comprar en algunos sitios, hicimos fotos y nos fuimos de ahí, que el día tocaba a su fin y aún teníamos cosas que ver.

Y no era poco lo que teníamos que ver, pues quedamos con Virc y Petita en la Rambla, donde también debía llegar Jorge y señora para completar la compañía. Algún día volveré para recorrer la Rambla en condiciones. No dirigieron por entre callejas en busca de un lugar donde tomar algo. Finalmente terminamos en La Oveja Negra, garito de mala muerte no apto para estómagos débiles.

Como ya se hacía de noche tocó pensar en la cena, y como una amiga de nuestros guía creo que se iba al día siguiente y trabajaba en un restaurante japonés, se decidió ir a dicho restaurante; pobre, anda que despedirte de alguien dandole más trabajo :P

Lo mejor de este restaurante son los tallarines que se mueven, no me pude resistir y filmé un pequeño vídeo en el que se puede comprobar como hacían por vivir.

Al final no nos fuimos de fiesta, el calimocho de la Oveja sentó mal a mis compañeros de habitación y hubo que volverse para evitar males mayores. No me voy a quejar, yo soy de acostarme pronto, así que les acompañé, no fuera que se perdiesen, que nos conocemos y poco tienen que envidiar al gran sentido de la orientación de Ryoga Hibiki.

Tras cerrar los ojos el día terminó; algún día habrá que investigar como puede ser ésto, pero no es normal que el día termine cuando uno cierra los ojos, porque haces que los que estaban de fiesta dejen de disfrutar de la misma, así que luego no están de buenas a la mañana siguiente…

Siguiendo el meme

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Nota: Tomado del blog de riva.