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Agilismo mal aplicado

Recientemente una gran empresa española ha decidido dar el salto a desarrollos ágiles. Esto viene motivado por un gran proyecto que abarca una gran cantidad de áreas dentro de la empresa.

Para tener claro lo que es el agilismo, estas son los pilares sobre los que se va a apoyar la empresa para usar las metodologías ágiles:

  • La planificación es lo más importante y no puede ser cambiada de ningún modo.
  • El cliente/usuario es lo menos importante y hay que interactuar lo mínimo con él.
  • La documentación debe ser muy exhaustiva.

Hay que añadir, además, que se ha retroplanificado: primero se ha definido la fecha de fin de proyecto y a partir de ahí se planifica el resto del proyecto.

Comparemos esto con el manifiesto ágil (extraído del manifiesto por el desarrollo ágil de software):

  • Individuos e interacciones sobre procesos y herramientas
  • Software funcionando sobre documentación extensiva
  • Colaboración con el cliente sobre negociación contractual
  • Respuesta ante el cambio sobre seguir un plan

Ahora comparen; cualquier parecido es pura coincidencia. Prefiero no entrar en más detalles porque el asunto me enoja mucho (por más motivos que quizá en un futuro lejano cuente).

Como la vida misma

Me mandaba el otro día un amigo un texto que trata de compara el modo en el que funcionan las empresas en España comparado con uno de los paises más punteros del mundo como Japón.

Antes que nada, debo decir que el texto es mucho más viejo de lo que parece al principio. Yo recuerdo haberlo visto en C.O.U., y eso fue en 1998. Creo recordar que fue publicado inicialmente en el diário El País.

En el 2003 se celebró una carrera de remo entre empleados de una empresa japonesa y empleados de otra española.
Se dio la salida y los japoneses empezaron a destacar desde el primer momento, llegando a la meta con una hora de ventaja sobre el equipo español.
La dirección de la empresa española analizó las causas de tan amarga derrota y advirtió que la derrota se debía a una argucia táctica del equipo japonés, que estaba compuesto por 10 remeros y un jefe de equipo, mientras que la tripulación española la componían 10 jefes de equipo y un remero. Por ello se decidió adoptar las medidas adecuadas.

En 2.004, la tripulación japonesa llegó dos horas y media antes que la española. La Dirección se volvió a reunir y, tras un sonoro rapapolvo a la Gerencia, concluyeron que los japoneses habían repetido estrategia: (10 remeros y 1 jefe de equipo) mientras que la innovadora tripulación española, remozada tras las eficaces medidas tomadas el año anterior estaba compuesta por:

  • 1 jefe de equipo
  • 2 asesores a gerencia
  • 7 jefes de sección
  • 1 remero.

Tras encargar un estudio, la conclusión de la dirección fue unánime: “El remero es un incompetente”.
En el 2.005 tras encargar una innovadora trainera al departamento de nuevas tecnologías, la ventaja de los japoneses fue de cuatro horas. El equipo directivo reunido para analizar las causas del nuevo desastre comprobó que el equipo nipón había optado por la ya tradicional formación (1 jefe de equipo y 10 remeros), mientras que el español, tras una auditoría externa y el asesoramiento especial del departamento de Organización, optó por una formación mucho más vanguardista:

  • 1 jefe de equipo
  • 3 jefes de sección con plus de productividad
  • 2 auditores de Arthur Andersen y
  • 4 vigilantes jurados que no quitaban ojo al único remero de la tripulación, al que habían amonestado y castigado quitándole los pluses e incentivos tras el fracaso del año anterior.

Tras varias horas de reuniones, se acordó que, para la regata del 2.006, el remero sea un becario o en su defecto, una contrata externa, «ya que, a partir de la vigesimoquinta milla, se ha venido observando cierta dejadez en el remero de plantilla, actitud que roza el pasotismo al llegar a la línea de meta.

Puede parecer que es absolutamente subrealista y que ninguna empresa realmente funciona así, pero si vemos empresas de vanguardia como Telefónica, Acenture y otras veremos enseguida que no es que se acerquen, sino que son completamente así. Y esto da miedo porque, como es evidente, no ofrecen buenos serviocios, no funcionan bien y teniendo en cuenta la cantidad de dinero que mueven…