Archivos mensuales: octubre 2015

Aprendiendo haskell

Ya hace unos meses que, con tiempo que dispongo, estoy aprendiendo haskell. El motivo principal es que quería empezar con un lenguaje que fuera completamente distinto a los que ya conozco.

Confieso que de momento me parece todo un galimatías. Si bien llego a resolver algunos problemas sencillos, aún me pierdo con cosas medianamente complejas.

Además, para ir aprendiendo e ir estrujándome los sesos utilizo codewars para ir resolviendo ejercicios. Creo que es un buen modo para ir tomando contacto con el lenguaje.

¿Qué me aporta haskell?

La verdad es que no lo estoy estudiando porque sí. El objetivo es poder aprender nuevos mecanismos para afrontar los problemas. Haskell te obliga a afrontarlos desde una perspectiva completamente diferente a lo que es habitual en los lenguajes imperativos. Con ello espero que a futuro pueda incorporar nuevas formas para resolver problemas a mi día a día (siempre que valgan la pena).

¿Por qué haskell?

Porque al ser un lenguaje funcional puro me obliga a desconectar totalmente de lo que ya sé. Hay otros lenguajes funcionales, pero no llegan a la pureza de haskell¹ lo que me podría permitir desviarme de la intención de aprender programación funcional.

¿Qué haré con él?

Cuando tenga más claro como funciona y no me pierda tanto me pondré con yesod, un framework para desarrollo web. Creo que será toda una experiencia.

¿Y después?

Una vez que ya tenga haskell dominado espero poder ponerme con Rust. La verdad es que de un tiempo a esta parte ando muy desencantado con C. Cada día me parece peor lenguaje de programación, pero eso ya será otro artículo.

Notas

  1. Probablemente haya más lenguajes funcionales puros, pero haskell es de los que tiene la comunidad más amplia y, por tanto, en la que es más fácil encontrar documentación.

La necesidad de invertir en herramientas

Supongo que de una vez os habrá  pasado que ante ciertas tareas (tanto de desarrollo como de administración) repetís una y otra vez las mismas acciones o el mismo código. Otras veces, simplemente os encontráis que hay cosas que son fáciles de automatizar, pero no se hace (por ejemplo, rellenar cierto tipo de fichero en donde hay patrones muy comunes).

En este punto surge un gran problema: no se quiere automatizar/desarrollar herramientas que faciliten dicha tarea. Sí, suena extraño y contraintuitivo, pero es así. Las razones pueden ser muchas:

  • Sería otra herramienta a mantener y no hay recursos para ello.
  • Si el que hace la herramienta se va quién lo va a mantener.
  • Todo trabajo que no sea directamente la tarea asignada es tirar el dinero.
  • No lo hacemos porque no nos lo van a agradecer (sí, no siempre es cosa de la empresa no hacerlo).

Seguro que hay más motivos, pero los anteriores los he oído más de una vez.

Es muy importante tener en cuenta que todo el tiempo que se utilice en automatizar (o simplificar) este tipo de tareas debe ser considerado inversión. Y es así porque se pueden llegar a ahorrar muchas horas de trabajo (pude hablarse, en algunos casos, de hasta cientos de horas anuales) y, por tanto, el retorno de la inversión será muy importante.

Como siempre, hay que ir con cuidado: para una tarea que se hace para un proyecto concreto que sabemos que no durará más de X tiempo puede que no compense la automatización. Por tanto hay que estudiar cada caso. Pero lo que está claro es que es necesario tener esto en cuenta.

En mi caso concreto, que estoy en desarrollo, veo como poco a poco se mejora el proceso de creación de software. Por una parte podemos escribir código menos propenso a errores, y, por otra parte, tenemos más tiempo para realizar las pruebas y ofrecer un mejor producto.