KDE 4.0

El otro día por fin vio la luz KDE4, en su versión 4.0.0, desde donde estoy escribiendo estas líneas. Mi primera impresión al verlo fue de espectación y de sorpresa: el escritorio era muy mono. Pero se pasó nada más empezar a mover el ratón.

KDE4

Un cambio que se notará enseguida es que ahora los iconos del escritorio son plasmoides, lo que es un autentico coñazo, porque no funcionan bien: siempre que pasas en cursor sobre ellos (y cualquier plamoide) son envueltos por un recuadro de opciones, quieras o no, y la verdad es que es algo muy incomodo. Lo evidente habría sido que apareciese con el botón derecho o alguna combinación especial en caso de algunas opciones.

KDE4

Se puede escalar y girar cualquier icono y casi cualquier plasmoide, pero el gran defecto es que los cuadros de configuración no desaparecen automáticamente, lo que deja un efecto un tanto desagradable.

KDE4

Ahora tengo activado los efectos acelerados por OpenGL y en mi portátil no funciona nada bien, aunque las tarjetas gráficas de AMD (antes ATI) nunca han funcionado nada bien en linux, así que no me extraña nada.

El nuevo menú de KDE también me resulta algo extraño, pero será cosa de darle un poco más de caña, que igual me pasó con el patético menú inicio de MS Windows 95.

A ver cuanto tardan en portar todas las aplicaciones a KDE4 para poder utilizarlo en plenitud de facultades.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.