Crónica de un salón del manga I

Como lo prometido es deuda, aquí va el relato de nuestra estancia en Barcelona para ir al XII Salón del Manga.

Día 27 de octubre de 2006: 6:00 a.m., suena el despertador. Toca madrugar para irse al aeropuerto. Desayuno, me visto, y todas esas cosas que se hacen por la mañana. Cojo la bolsa y voy a la estación de Leganés Central. Espero 10 minutos a que llegue Jacobo (no es que él llegase tarde, es que yo me adelanté). Tomamos el cercanías dirección a Atocha y se queda parado 5 minutos en un tunel entre Zarzaquemada y Villaverde (perfecto, a perder tiempo).

En Atocha, a esperar el cercanías dirección Nuevos Ministerios. Por alguna razón, no llegaba; de hecho, los guardias ya no dejaban pasar a la gente al ander por la cantidad de ella que había (estaba tardando mucho en llegar).
LLegamos al aeropuerto sin más incidente, sacamos el billete el la máquina de tiquets electrónicos (o como se llame) y nos encaminamos a las entrañar de la terminal. En el control me hicieron quitarme el cinturón; es que esta gente no sabe que eso me lo pongo para que no se me caigan los pantalones :-@. Bueno, ya sólo faltaba esperar al embarque.

El embarque se retrasa 15 minutos. No pasa nada, tampoco es tanto. Partimos camino a Barcelona. Ya no hay vuelta atrás, tampoco me preocupa.

LLegamos a Barcelona y desayunamos de nuevo y esperamos a que llegue Rubén, el hermano de Jacobo.

Recogemos a Rubén, tomamos un taxi y vamos al hotel. Dejamos las cosas en la habitación y partimos hacia el Salón. Hubise estado bien tener un plano. Nos perdimos 3 veces durante el camino. Para cuando llegamos al destino, preferimos ir a comer, que ya eran las 15:00. Fuimos a un buffet libre chino, ¡qué gran inveto! Hice una comida suave, algo así como un plato con dos palmos de altura ;-).

¡Por fin! a las 16:00 entramos al Salón. Nervios, emoción, mogollón de gente disfrazada. La cámara de fotos empieza a funcionar. Me hice todas las fotos que puede (Rubén, a ver cuando me pasas las que hiciste tú).

Este día nos dejamos unos 350 € entre todos, la mayor parte en muñecos y algunos tebeos.

A las 20:00 dejamos el lugar. A la salida del Salón nos dan unas invitaciones para una fiesta que será el día siguiente en un local cercano a la Diagonal. Vamos al hotel, vemos un poco la televisión y nos acostamos. Mañana nos levanteremos a las 8:00.

Día 28 de octubre de 2006: Por fin, el gran día: el cosplay. Nos levantamos, nos duchamos y partimos hacia la estación de metro. Por el camino nos paramos a desayunar. El día anterior nos dijeron que la entrada servía para todos los día ¡Mentira! Sólo sirve para un día, el que te salga de los cojones, pero sólo ese. Después de 1 hora de cola para entrar nos echaro. Las entradas no servían. A comprar entradas nuevas. Nos colocamos en la cola de las entradas y tras 3 horas, cuando ya sólo nos quedaban 10 metros para llegar, cerraron las taquillas: aforo completo :-@.

Durante el tiempo que hicimos cola para comprar las entradas hicimos amistad con unos chavales que estaban junto a nosotros. nos fuimos a comer y, ya que no había otra cosa que hacer, nos fuimos a Norma Cómics en Barcelona. ¡Vaya pedazo de tienda! Hay de todo. Ya que estaba, me compré los números 2 y 3 de Favole, de Victoria Francés, gran dibujante, me encanta la estética de sus dibujos.

Volvimos a L’Hospitalet y fuimos a ver Hijos de los hombres. Nos alegró un poco el día, porque al protagonista le fue peor que a nosotros. De ahí al hotel, nos acostamos y a eso de las 12:00, salta Jacobo con que se va a la fiesta que comenté antes. Finalmente fuimos Jacobo y yo. Rubén prefirió quedarse a dormir (además, es menor de edad).

Día 29 de octubre de 2006: Es cerca de la 1:00. LLegamos al local de la fiesta (Jacobo, a ver cuando aprendes que no es buena idea salir con chandal). Conseguimos entrar y el local está lleno de gente disfrazada (entre estas personas, cabe destacar a Duffman, unos de los más grandes héroes de todos los tiempos). Al principio la música estaba bien, estaba de pincha un chaval que entendía lo que quería la gente: rock, j-pop, ska, música de series. Además, hubo varios torneos con la videoconsola ¡Sí! Había una videoconsola. Tras un buen rato, el pincha dejó los mandos a manos de una mujer que supongo pertenecía al local. La fiesta decayó enormemente ¡House! ¿Quién quiere escuchar House? Por supuesto, la pista se vació. Así 2 horas hasta que volvió el pincha anterior (fueron 2 horas reales, pero 1 de reloj; es lo que tienen los cambios horarios). Y volvió a resurjir la fiesta. La cosa fué así todo el rato (con los cambios de pincha) hasta que nos fuimos, a eso de las 5:30. A las 6:00 llegamos al hotel y nos acostamos.

7:00 suena el despertador. Esta vez no pensamos llegar tarde. Nos duchamos, desayunamos y partimos al salón. Para ahorrar tiempo, me quedé en la cola de acceso al recinto mientras Jacobo y Rubén fueron a por las entradas. Tras una hora (lo que tardaron en abrir), entramos. Dimos una vuelta, y fuimos a sentarnos para ver el concurso de karaoke. Es curioso, 60 grupos y creo que se cantaron cerca de 8 canciones diferentes.

A eso de las 14:00, cuando acabó el karaoke, nos fuimos a ver si comíamos algo. Compramos unos pastelillos de arroz. Muy buenos, habrá que buscar la receta. Luego un bocadillo y a comprar un poco más.

La cosa estaba decallendo, ya casi no había nada que hacer, así que decidimos volvernos al hotel y dormir, que había ganas. En el hotel pusimos El Señor de los Anillos y nos dormimos con eso (eran las 16:00).

Día 30 de octubre de 2006: A las 8:00 me levanto y me ducho. Me visto y espero a que se levanten los demás. Recogemos y bajamos a dejar la llave… ¡Mierda! me dejé la cámara en la habitación. A correr a por ella. Desayunamos y llamamos para que nos recoja un taxi a las 11:00. Por si os interesa, fue un desayuno ligero: cereales, revuelto de huevos, panceta y tostadas. Me quedé con hambre (no había cenado).

Cuando llegamos al aeropuerto facturamos. No nos quedaba más remedio, llevabamos demasiadas cosas :-P. Después, pillé un bocadillo de atún en el Pans & Company. Ahora sí que he desayunado :-).

Acompañamos a Rubén hasta la terminal. Es el primero en irse. Ahí conocemos a 3 mujeres que se quedan impresionadas por la cantidad de muñecos que llevamos. También estuvieron en el Salón, una de ellas fue disfrazada de Emeraldas. Hablamos con ellas hasta que nos tuvimos que ir, no podíamos arriesgarnos a perder el vuelo.

El avión no se retrasa. Salimos a las 12:55. LLegamos cerca de las 14:00. Ya estamos en Madrid.

Y aquí concluye esta primera parte de las crónicas del salón. En otras entradas de la bitácora profundizaré un poco más en lo que hicimos, pero, eso sí, serán entradas más cortitas, para que no desesperéis ;-).

3 comentarios en “Crónica de un salón del manga I

  1. Enhorabuena por haber sobrevivido a tamaña aventura.
    Desayunar revuelto de huevos, panceta y bocata de atún y seguir vivo quiere decir que ers sobrehumano. Y si además te gustó, debes ser raro. Debe ser cosa de la falta de sueño. Porque además me parece recordar que el día antes de salir te tuviste que acostar tarde…

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